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EL OCASO DE UN GRANDE
Hace poco
tiempo los aficionados al fútbol nos sorprendimos con la
noticia de la hospitalización de Diego Armando Maradona, “El
Pibe de Oro”, “El Mago”, “El Diez”, “El Diegol” y muchos
otros apodos más,
que supo ganarse en sus casi 20 años de
jugador profesional.
Es por todos
conocido su apego al consumo de estupefacientes y los
grandes perjuicios que le acarreó en su vida, tanto personal
como deportiva. El diagnóstico médico decía de una
insuficiencia cardiorrespiratoria agravada por el exceso de
peso.
Inmediatamente
de conocido este hecho ,la prensa de todo el mundo se hizo
eco con grandes titulares, algunos medios simplemente
informando y otros con su estilo amarillista condenando,
pontificando y haciendo leña del árbol caído.
Pero lo más
conmovedor fue ver ,sentir y palpar el cariño y la devoción
de la gente humilde, del pueblo, que lo tiene muy adentro de
su corazón, sin distinción de equipos, colores y países.
Esto es en
apretada síntesis, lo ocurrido en la privacidad de un ídolo,
de uno de los más grandes jugadores del mundo y de todos los
tiempos.
Quizás fué en
el mundial del ’86 , en este hermoso país ,donde se lo
viera en todo su esplendor y creatividad. Cercano en la
memoria, mi memoria en este caso, su inolvidable actuación
frente a los ingleses y aquellos dos goles con su
sello….uno, “la mano de Dios”, donde aflora toda su impronta
y picardía…y el otro tomando el balón en su propio campo y
dribleando a cuanto adversario se le interponía, se adentró
en el área y rodeado de contrarios sacó un disparo increíble
que fue a cobijarse en la red, convirtiendo el mejor gol del
campeonato, para delirio de nosotros los argentinos y
sorpresa y admiración de los demás.
No quiero
extenderme demasiado relatando algo por todos conocido, como
es su trayectoria y su triste final a consecuencia de su
adicción a las drogas.
Sí quisiera
compartir con ustedes el hecho de haberlo conocido a Diego
cuando tenía diez años mas o menos. Un amigo me habla de un
fenómeno que jugaba en las divisiones inferiores de la
Asociación Atlética Argentinos Junior y me invita a verlo.
Fuimos un domingo que era local ese equipo y para mi
sorpresa y deleite, en los 15 minutos que dura el
entretiempo, salió este jovencito, medio chaparrón, con su
abundante cabellera y nos dio una demostración de dominio de
balón increíble.
Toda suerte de
malabarismo hacía con la pelota, su pierna izquierda parecía
que tenía un guante, la hacía botar en sus rodillas, la
pasaba a los hombros, jugaba con la cabeza, la “dormía” en
la nuca y siempre pasándola de una a otra pierna, se
acostaba en el césped y seguía con su show. Esto
duraba, como dije, 15 minutos y daba la vuelta a todo el
campo de juego, deteniéndose donde había mayor cantidad de
gente, ya que su club no tenía demasiada convocatoria. Al
terminar, lo premiaban con aplausos y acercándose al
alambrado recibía no solo el cariño de la gente, sino
también propinas, que generosos y agradecidos le regalaban.
Siendo mi amigo
dirigente del club, tenía acceso a los vestidores y me llevó
a conocer al futuro astro, ignoto por ese entonces, y que
todo el barrio conocía como “El Pelusa” y a su madre que
siempre lo acompañaba, como “La Tota”.
Fue por esa
época que por primera vez , la prensa de mi país se ocupaba
de él , con un grueso error…lo llamaron Diego Caramona o
algo parecido. La nota se refería al “Pibe de Oro”, de La
Paternal, barrio donde desplegaba toda su temprana magia.
Cuando todavía
contaba con 15 años de edad, debuta en primera división
frente al equipo de mis amores: Club Atlético Talleres de la
ciudad (estado) de Córdoba, ya que quién esto escribe nació
y se crió en ese lugar. Era el 20 de Octubre de 1976….le
faltaban 10 días para cumplir los 16 años ya que nació el 30
del mismo mes del año de 1960 en la provincia de Buenos
Aires, es decir que tiene 44 años recién cumplidos. Luego
viene su paso por Boca Junior, su pase al fútbol de Europa
y todo lo demás que a través de los años fué ganando en el
campo de juego y perdiendo en su vida privada.
Esta es la
realidad, la única verdad: EL OCASO DE UN GRANDE…… Creo ,
sostengo y defiendo a ultranza que cada quién es dueño de
hacer de su vida lo que le venga en gana, en tanto no dañe a
otras personas…..
Simplemente
siento pena, dolor y comprensión para aquél que teniéndolo
todo: cariño, fama y dinero tuvo que apelar a las drogas
para soportar el desarraigo, la soledad y las
presiones y el hecho de estar rodeado de aduladores
,vividores, tránsfugas y chupasangre que lo único que les
importaba era sacar la mejor tajada del pastel llamado
MARADONA.
Entonces pienso
en la gran cantidad de niños y jóvenes que provienen de
hogares humildes con poca y escasa educación, que sueñan con
llegar a figurar en los primeros planos de los mejores
equipos a cualquier costo, no importa qué tan grande sea el
sacrificio que tengan hacer, el esfuerzo y dedicación
que tendrán que agregar a sus condiciones naturales para
ocupar esos lugares tan codiciados.
Pero son pocos
los que llegan y muchos los que quedan a la vera del camino…
Ojalá que los
encargados de formar a esos jóvenes los eduquen en la
rectitud y la verdad. Que les señalen los peligros que los
acechan ; que al firmar el primer contrato uno de los que se
les acercará es un vendedor de carros tratando de hacerle
ver que es un “triunfador” y que tiene que llevar el
carro del año.
Ojalá que no le
toque un técnico que malogre su carrera haciéndolo jugar
infiltrado o dándole dosis enormes de calmantes para que
aguante el dolor durante el juego, total….tiene toda la
semana para recuperarse…y si no lo logra, ya veremos…
Ojalá que
encuentre representantes y dirigentes que se preocupen más
por la persona que por el jugador.
Ojalá que tenga
un padre que lo comprenda y lo apoye en todo momento y no
que piense en salvarse con la lana que pueda ganar el hijo.
Ojalá que
cuente con amigos leales y sinceros que lo lleven por la
buena senda.
Ojalá que tenga
la inteligencia suficiente para aprender con la desgracia
ajena.
Ojalá que el
futbol, pasión de multitudes, recupere su aspecto lúdico,
vuelva a ser un juego y no una guerra donde todo es válido
con tal de ganar…
Ojalá….ojalá…ojalá no los fatigara con estas reflexiones
escritas desde el corazón y con mucha pena por todos
aquellos que encandilados por las luces del éxito, se
olvidan que la carrera del futbolista es muy corta,
demasiado corta….Ni hablar si hay una lesión seria..
Ojalá que estas
palabras lleguen a la conciencia de todos aquellos que
tienen la responsabilidad de formar a los futuros atletas…..
Desde Oaxtepec-
Morelos, los saluda un argentino radicado hace poco tiempo
en este bello país.
RAMON “LUNGO” GARCIA
e-mail:
lungogar@hotmail.com
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